viernes, noviembre 26, 2010

Greenpeace estima que el coste de explotación de la planta podría rondar los 30 millones de euros anuales

OVIEDO, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

La organización ecologista Greenpeace ha estimado que los costes de explotación de la incineradora que Cogersa prevé instalar en Serín podrían acercarse a los 30.000 millones de euros anuales, extrapolando a la planta asturiana los gastos medios que se han generado en las otras diez centrales del estilo que actualmente funcionan en España.

Es una de las conclusiones del informe 'La incineración de residuos en cifras', que esta organización ha encargado a una consultora para analizar los aspectos económicos de este tipo de plantas. El documento fue presentado hoy públicamente en la sede de la Unión de Consumidores de Asturias por el coordinador del estudio Ignasi Puig, acompañado del presidente de UCE Asturias, Dacio Alonso, y del representante estatal de Greenpeace, Julio Barea.

El informe cifra entre otros aspectos el coste de explotación o tarifa de entrada de residuos, que se sitúa en España entre los 34,5 euros por tonelada de la planta de Cataluña y los 140 euros de la de Baleares. Así, se establece una media de 65 euros por tonelada y año que, multiplicados por las 450.000 toneladas de capacidad que se han proyectado en la instalación asturiana, supondrían unos 29.250.000 euros.

Además, en el estudio se comparan los gastos municipales en concepto de gestión de residuos, entre municipios que cuentan con sistemas de incineración y el resto de Ayuntamientos. Los primeros, según el estudio, alcanzan los 70,23 euros por habitantes, cantidad que se rebaja a los 54,14 euros en los lugares que no cuentan con este tipo de tecnología. También son mayores (45,78 euros frente a 40,11 euros) los ingresos por recaudación en tasa de residuos en los municipios con incineración.

Greenpeace incide en los llamados costos ambientales, como gastos indirectos que no se estiman en la previsión de la planta asturiana. Se refieren a los gastos que las autoridades deberían afrontar para abordar las emisiones atmosféricas contaminantes y de efluentes líquidos, la generación de residuos sólidos secundarios (como cenizas y escorias), el ruido o el impacto visual.

Sufragar estos gastos ambientales supone en España entre 69 y 129 millones de euros al año, es decir unos 98 millones al año de media, y unos 44 por tonelada. Así, según Ignasi Puig, "la consideración de los costes ambientales haría aumentar los costes de explotación de las incineradoras en más de un 70%".

EMPLEO

Por último, el estudio estima que el reciclaje crearía entre siete y 39 veces más empleo que puestos de trabajo. Señala que actualmente hay 568 empleados trabajando en las diez incineradoras españolas, cuando Julio Barea estima que la cifra podría alcanzar los 22.000 si en lugar de incinerar, se reciclase.

La capacidad de creación de empleo de la incineración se establece en el informe en 25 trabajadores por cada 100.000 habitantes.

Julio Barea consideró que este informe "demuestra que además de ser contaminantes y malas para la salud, las incineradoras son ruinosas para la economía". Consideró una "tomadura de pelo" que las administraciones que apuestan por incinerar celebre la actual 'Semana europea del reciclaje' y recordó que el Gobierno asturiano quiere instalar la planta "después de no haber cumplido sus propias leyes en materia de tratamiento de residuos".

martes, noviembre 23, 2010

LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS EN COSTES

JORNADA

LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS EN COSTES
Julio Barea (Greenpeace)


ALTERNATIVAS DE RECOGIDA SELECTIVA "PUERTA A PUERTA"
Ignasi Puig (Experto en gestión sostenible de residuos)


Presenta:
Dacio Alonso (Presidente UCE-Asturias)


JUEVES 25 de NOVIEMBRE de 2010, a las 16,00 horas
CAMPUS UNIVERSITARIO DEL MILÁN - OVIEDO
Edificio Aulario A, planta baja (Aula 02A - al lado de Conserjería)

miércoles, noviembre 10, 2010

Las incineradoras son un punto de contaminación de dioxinas y metales pesados.

 
Inasequible al desaliento, Fructuoso Pontigo Concha, 'Fruti', lleva veinte años alzando su voz contra toda agresión contra el entorno medioambiental. Pero no es que se oponga a todo, sino que defiende una economía compatible con el entorno natural. Con él hablamos sobre desarrollo y medio ambiente.
-Una pregunta indiscreta, ¿cuántos años lleva como portavoz del Colectivo Ecologista?
-Unos veinte, aunque yo no soy uno de los fundadores. El Colectivo Ecologista se fundó en el año 1979 por un grupo de personas, entre las que no me encontraba, que estaban muy preocupadas por las condiciones medioambientales de la ciudad. Siempre ha sido un grupo pequeño y yo me incorporé a finales de los años 80.
-En este tiempo, la situación de la comarca ha cambiado de forma radical.
-Ha cambiado de manera importante. Hoy en día ya no existe la cabecera siderúrgica, con lo que la calidad del aire es diferente. Hoy tenemos una ría que, aunque sigue sucia, está recuperándose; entonces había montones de barrios sin infraestructuras. La realidad es diferente, por ejemplo, hoy existe un problema importante de tráfico que hace treinta años no existía.
-A pesar de esa transformación, el discurso ecologista es similar: Avilés es una zona muy contaminada, aunque hoy en día nuestra situación no es muy diferente a la de Gijón u Oviedo.
-Son dos temas distintos. Por un lado, es cierto que la transformación industrial produjo el cierre de la cabecera siderúrgica con una importante pérdida de empleo. Y es verdad que en términos absolutos la contaminación ha bajado, pero, en lo que se mide desde hace cinco años por normativa europea, seguimos siendo la primera ciudad de España. La media de Avilés es el doble de la de Oviedo y Gijón en partículas PM 10. Y, aunque se ha producido una mejora, la situación sigue siendo preocupante. Estas partículas son las que entran al sistema pulmonar. Donde hay un elevado de PM 10, hay más problemas de asma, enfermedades coronarias, problemas circulatorios...
-Cuando el Ministerio de Sanidad publicó los mapas de enfermedades se confirmó como en zonas industriales había más problemas de salud, más cáncer. ¿Qué hacemos? ¿Vivir en Soria que es más saludable que en Avilés, pero también menos rica?
-Y la renta per cápita de Navarra es mucho mayor que la de Asturias, pero nuestra esperanza de vida es mucho menor. La esperanza de vida de Asturias es la menor de España y nuestra renta per cápita no es la mayor. El Instituto Carlos III hizo un estudio sobre las personas muertas por cáncer y Avilés encabezaba el ranking de muertos por cáncer de pulmón, pero no lidera la clasificación de ciudades con mayor nivel de vida.
-¿Y qué hacemos con ese dilema?
-Entendemos que es un dilema falso. Es posible una actividad industrial importante sin una contaminación elevada. El problema de la comarca es que tenemos una industria vieja (toda ella, salvo Chemastur) tiene más de 50 años. Y lo vemos con Baterías de Cok, que tiene problemas un día sí y otro no. Es una instalación muy antigua. La estrategia de la empresa es gastar el dinero justo. El Principado lleva 25 años pidiendo medidas que no se cumplen. Si las empresas se gastasen el dinero en medidas contra la contaminación no estarían así. Lo mismo sucede con la ría. La normativa europea obligaba a las ciudades de más de 50.000 habitantes a tener depuradoras funcionando en 2005...
-La Depuradora de Maqua estaba operativa antes de esa fecha.
-Pero sin el colector industrial, con lo que nos da lo mismo. En Asturias vamos muy retrasados, aunque la ría ha mejorado de forma sustancial. Hay gente que entiende que debemos ser más conformistas y asumir cualquier cosa que genere empleo, pero nosotros entendemos que no.
-Hablando de empresas, ustedes siempre han sido muy críticos con algunas como ArcelorMittal, pero apenas se les escucha críticas de otras como AZSA. ¿Hay empresas más respetuosas que otras?
-Fuimos el único grupo que denunció a AZSA, Alcoa y Saint-Gobain en la autorización ambiental integrada. También a DuPont. En AZSA, peleamos sistemáticamente contra las balsas y hemos denunciado que no cumplen la reutilización del jarofix. Las balsas tienen un riesgo y, en la más antigua, existen filtraciones, aunque por su situación no se producirá la catástrofe de Hungría. Las denuncias sobre Arcelor igual tienen más repercusión por la cantidad y frecuencia de sus siniestros. También denunciamos la situación de Galvanizados Avilés, que inició su actividad sin un sólo permiso concedido. No nos centramos en una única empresa, estamos detrás de todas con nuestros pocos recursos.
-Alegan contra todo. Da la impresión que ustedes preguntan de qué se trata para oponerse.
-Ni mucho menos. Hay proyectos industriales que no rechazamos, como las torres eólicas. Nosotros no cuestionamos la actividad, sino cómo se realiza la actividad, como el caso de Galvanizados Avilés, que no tenía ni un sólo permiso concedido. Rechazamos el impacto y pedimos medidas correctoras.
-Cuando se anunció DuPont vaticinaron todo tipo de desgracias y hasta hoy no ha pasado nada, de hecho es un modelo de seguridad. ¿Nunca reflexionan sobre si se equivocan?
-Nosotros nunca dijimos que fuese a matar. A veces, todas las críticas se atribuyen a los ecologistas. Nuestra critica como Colectivo Ecologista sigue vigente: no se crearon los 10.000 empleos anunciados y no se sabe lo que hace. Igual que criticamos a Arcelor, dijimos que aquí se hacían las bobinas y luego comprábamos los tornillos.
-El presidente de la Asociación de Vecinos de Campañones dice que los ecologistas rechazan la incineradora porque no viven al lado del vertedero.
-Los grupos ecologistas no son cómodos para parte de la sociedad, ni para las empresas ni para los sindicatos, que tapan los agujeros de las empresas. Cogersa tiene 'comido el tarro' a parte de los vecinos. Otros no piensan lo mismo y hay vecinos de Campañones que nos manifiestan que no están tranquilos. Las incineradoras son un punto de contaminación de dioxinas y metales pesados. Y está a seis kilómetros de Avilés y a dos de Cancienes.

jueves, noviembre 04, 2010

Los Verdes de Asturias piden al BEI interlocución directa sobre la incineradora por “mala administración”

La semana pasada Los Verdes de Asturias solicitaron al Banco Europeo de Inversiones interlocución directa en relación con la queja presentada en septiembre por mala administración en el tema de la incineradora y la solicitud de crédito para su construcción. Para Olga Álvarez, concejala y representante en COGERSA de IU y Los Verdes, “el BEI debe conocer todas las versiones de primera mano“.
Los Verdes de Asturias remitieron al Banco Europeo de Inversiones, el pasado 24 de septiembre, copia de la denuncia ante la Comisión Europea por incumplimiento de la Directiva de Residuos por parte de COGERSA y el Gobierno de Asturias, en cuanto a que el proyecto de incineradora vulnera la jerarquía en el tratamiento de residuos e impedirá alcanzar los objetivos de reciclaje previstos en dicha directiva marco para 2020 (reciclaje o reutilización del 50% en peso de papel, envases, vidrio y metales de origen doméstico). Para la concejala de Los Verdes de Asturias en Mieres “la incineradora supone una apuesta por la eliminación de esos residuos reciclables“. Dicho proyecto no ha tenido información pública y tampoco está respaldado por el Plan Básico de Gestión de Residuos de Asturias 2001-2010, en vigor.
Olga Álvarez es concejala de Los Verdes de Asturias en Mieres, dentro del Grupo Municipal IU-Verdes y representa a la mitad del consistorio mierense en la junta de Gobierno de COGERSA y en la Junta Universal de accionistas de COGERSA,SA, en nombre de IU y Los Verdes de Asturias. “Desde Los Verdes”, dice Olga “entendemos que no deben financiarse actuaciones que atentan contra la legalidad vigente y con claras repercusiones ambientales, tal como contempla el reglamento del Mecanismo de Reclamaciones del BEI. Además hemos pedido interlocución directa con el BEI en su visita de evaluación del proyecto de incineradora, en aras de la mayor de las transparencias en la gestión de los fondos públicos”.
Olga Álvarez no sólo ha recurrido el acuerdo de COGERSA inciando los trámites, sino que se ha interesado ante el BEI por la financiación que la parte socialista del gobierno manifesta estar negociando con dicho organismo.
El 26 de octubre pasado Los Verdes de Asturias solicitaron interlocución directa con los representantes del BEI (Banco Europeo de Inversiones) encargados de evaluar el proyecto de planta de incineración. La solicitud reza como sigue (extracto del formulario):
Asunto
Solicitud de recepción durante su visita de evaluación a Asturias, ante la petición de fondos para la construcción de una incineradora de residuos urbanos en la región
Detalles de la reclamación
Solicitamos una reunión con ustedes que nos posibilite exponer nuestros argumentos con respecto a la petición de un préstamo para financiar la construcción de una planta de incineración de residuos urbanos por parte del consorcio COGERSA o su sociedad instrumental COGERSA,SA.
Qué espera vd conseguir
Solicitamos que, durante su visita a Asturias, los delegados del BEI nos concedan una reunión para exponer nuestros argumentos en relación a la construcción de la mencionada planta incineradora.”
Extracto del Mecanismo de reclamaciones del BEI
“1.2 Los principios, el mandato y el reglamento interior del Mecanismo de Reclamación del BEI son aplicables a las alegaciones de mala administración.

. El Defensor del Pueblo Europeo considera que las irregularidades administrativas, la injusticia, la discriminación, el abuso de poder, la falta de respuesta, la denegación de información y las demoras innecesarias son ejemplos de mala administración. La mala administración también puede hacer referencia a las repercusiones ambientales o sociales de las actividades del Grupo BEI o a las políticas relativas al ciclo del proyecto y otras políticas aplicables del BEI.”