domingo, diciembre 09, 2007

Artículo de Pablo García (UCE)

Publicado en el diario El Comercio 6/12/2007

Por motivos dispares, quemar residuos parece ser una tentación irrefrenable para algunos.

Para unos porque es un apetecible negocio, para otros porque se piensa que así los residuos 'desaparecen' o porque también se cree que la tecnología garantiza cero emisiones a la atmósfera y cero asimismo en producción de escorias y cenizas. Todo menos apostar con coherencia por el siempre invocado -y ya suficientemente maleado- principio del desarrollo sostenible.

Por eso, cuando algún sindicalista se muestra permeable a la posibilidad de que se incineren residuos en las cementeras -eso si, matizando que siempre que se tomen medidas correctoras-, uno no deja de ver en ello una notable incongruencia con los principios ambientales y una postura gregaria de la seguida por la industria.

Como si no hubiese suficientes evidencias acerca de que lo que caracteriza la política ambiental en relación con la industria es su déficit de implementación, que durante años muchas empresas han venido tratando el aire como un vertedero y aún lo siguen haciendo.

Todos tenemos bien cercanas las diversas instalaciones térmicas, químicas, cementeras o siderúrgicas, cuyas emisiones contaminantes son una prueba del fracaso y la despreocupación por la protección ambiental. Y si alguna mejora se ha venido produciendo, ha sido más por imperativo de las políticas ambientales derivadas de nuestra pertenencia a la Unión Europea, que por las estrategias de lucha contra la contaminación impulsadas desde el ámbito de las administraciones regional o local. Que, dicho sea de paso, si por algo se han caracterizado ha sido por su vaguedad, imprecisión e ineficacia. Con este bagaje, ¿como para fiarse estamos!

No nos cansaremos de decir que con la incineración de residuos no se soluciona ningún problema, sino que se generan otros nuevos; puesto que no elimina la contaminación sino que la traslada de medio potenciándola. La forma de gestionar de una manera sostenible los inevitables residuos que se generan, no es otra que la conocida triada de reducirlos, reutilizarlos y reciclarlos.

A veces, se tiene la impresión de que estos asuntos nunca se toman con la seriedad y el rigor que deberían exigir. Y lo cierto es que urge. ¿Ya es hora de olvidarse de la incineración!

jueves, noviembre 22, 2007

Campañones, Colloto, Gijón

En Japón se llevó a cabo un estudio en un área cercana a una incineradora de residuos sólidos urbanos (RSU), en la que se habían detectado altos niveles de dioxinas en el suelo (ver sección 4.2.1.), y una tasa especialmente alta de cáncer entre los residentes (2 veces superior a la media) (Miyata et al. 1998). Se analizaron muestras de sangre de 13 mujeres y 5 hombres que vivían a 2 km de la planta. Los niveles de dioxinas que se encontraron en estas muestras eran considerablemente más elevados que los niveles medios de la población. Como ejemplo, las mujeres presentaban un nivel medio en sangre de 149 pg TEQ/g lípido y los hombres de 81 pg TEQ/g lípido, mientras que el nivel medio para la población se situaba entre 15 y 29 pg TEQ/g lípido. Los autores consideran que el aumento de estos niveles puede deberse a la inhalación directa de las dioxinas procedentes de las incineradoras, y a la ingestión de verduras y hortalizas de producción local contaminadas.

Los estudios muestran que el suelo y la vegetación cercanos a estas plantas, pueden llegar a contaminarse, por la liberación de dioxinas y metales pesados, a niveles por encima de las concentraciones de fondo normales, por lo que existe la posibilidad de que los cultivos, al igual que el ganado local, se contaminen. En algunos casos incluso se ha llegado a prohibir la venta de
leche de vaca, debido a los altos niveles de dioxinas que contenía, así como a recomendar que se evite el consumo de huevos y pollos.

La Fresneda, Lugo de Llanera, Lugones

Aumento en la adquisición de medicamentos relacionados con problemas respiratorios

Un estudio llevado a cabo en una localidad francesa que tenía una incineradora de RSU. Los resultados presentan un incremento en el uso de medicamentos para problemas respiratorios, aunque no se puede concluir una relación causa-efecto. (Estudio realizado en 1984).

Impactos adversos en la función pulmonar de niños

Un estudio realizado en niños que viven cerca de una incineradora de recuperación de cables en Taiwan. Los resultados indican que la elevada contaminación del aire, y no únicamente la presencia de la incineradora, está ligada a la alteración pulmonar de la población infantil. (Estudio realizado en 1992).

Aumento de 1.26 veces la probabilidad de malformaciones congénitas en los nuevos nacimientos.

Un estudio realizado en una población que vive cerca de dos incineradoras de RSU en Wilrijk, Bélgica. (Estudio realizado en 1998).

Niveles bajos de hormonas tiroideas en niños.

Los niños que viven cerca de una incineradora en Alemania presentan niveles bajos en sangre de determinadas hormonas tiroideas. (Estudio realizado en 1998).

Incremento del número de alergias, incidencia de constipados comunes, y dolencias en general, que elevan el uso de medicamentos en niños en edad escolar.

Un estudio llevado a cabo en escolares que viven cerca de dos incineradoras de RSU en Wilrijk, Bélgica. (Estudio realizado en 1998).




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Cancienes, Nubledo, Avilés

Incremento de un 44% en sarcoma de tejido blando, y un 27% en linfoma no-Hodgkin´s.

Incremento significativo de estos tipos de cáncer en residentes que viven cerca de una incineradora en Francia. Posiblemente debido a la exposición a dioxinas provenientes de dicha planta, aunque son necesarias más investigaciones para confirmar estos casos. (Estudio realizado en 2000).

Aumento del 37% en la mortalidad por cáncer de hígado

Los resultados de un estudio realizado a 14 millones de personas que viven en un radio de 7.5 km de las 72 incineradoras de RSU en Reino Unido. Estudios posteriores realizados para determinar la existencia de cualquier factor que pudiera haber influido en los resultados, encontraron que el incremento en la probabilidad de cáncer de hígado estaba entre un 20 y un 30%. No se puede descartar totalmente la marginación social como factor que influye en los resultados. (Estudios realizados en 1996 y 2000).

Aumento de 6.7 veces la probabilidad de mortalidad por cáncer de pulmón.

Incidencia significativa de este tipo de cáncer en residentes que viven cerca de una incineradora de RSU en una ciudad de Italia. (Estudio realizado en 1996).

Incremento de dos veces en la probabilidad de mortalidad por cáncer infantil.

Estudio llevado a cabo en 70 incineradoras de RSU en Reino Unido (1974-87) y en 307 incineradoras de residuos hospitalarios (1953-1980). Estos resultados coinciden con los de otro estudio en el que se reflejaba un incremento de la probabilidad de cáncer infantil, debido a la presencia de incineradoras de residuos hospitalarios e industrias con procesos de combustión a alta temperatura. (Estudios realizados en 1998 y 2000).



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miércoles, noviembre 21, 2007

Críticas a las nuevas babayadas de Santiago Fernández

No a la incineración de residuos urbanos en COGERSA

Ayer fue el gerente del Consorcio Publico de Gestión de Residuos (Cogersa) en unas jornadas del Ecual, el que defendía las bondades de la incineradora llegaba a decir que aumentaría el reciclaje y que no iba contaminar mas que otras industrias (no llego a decir si de aquí o de otros países).

Este tipo de loas a la incineradora que ya nos querían poner hace 3 años, suele ser habitual, sino vean las declaraciones que días antes hizo la Consejera de Medio Ambiente encargada de verificar el riesgo y en la legislatura pasada hacia el Consejero de Infraestructuras y Medio Ambiente responsable del ramo.

Estos-as señores-as nos insisten que la incineradora que quieren poner en Cogersa, la mayor de España no solo no contamina (pronto nos dirán que limpiara el aire), sino que encima ayuda a reciclar, dentro de poco entendemos que nos dirán que genera mas empleo y que saldrá mas barata que llevar el resto al vertedero.

Lo que no sabemos es para que nos hacen perder el tiempo en debates a la sociedad asturiana ya llevamos 3 y la próxima semana hay un cuando, para que hacen unos estudios desconocidos por encargo a quienes ellos quieren, que cuestan un dinero importante a los asturianos sin que sepamos todavía que dicen estos estudios y cuales son sus conclusiones y como llegaron a ellas.

Ante este tono que nos trasladan estos cargos públicos asturianos, queremos recordar a estos políticos regionales sin escrúpulos y sin ningún sentido medioambiental, los graves problemas de esta peligrosa forma de destruir los residuos. La incineración distribuye por el aire, el agua y la tierra las sustancias tóxicas presentes en los residuos. La utilización de la atmósfera como un vertedero comportará, en definitiva, la dispersión de contaminantes al medio ambiente y su llegada a través de la cadena trófica a los alimentos y al ser humano

No lo decimos desde la Coordinadora Ecoloxista, vamos a recordar las conclusiones del Simposium Medico sobre incineración y salud celebrado en San Sebastián en 2004 que son clarificadoras con las declaraciones de estos responsables políticos asturianos.

• La salud está íntimamente ligada al entorno y al medio ambiente.
• Más del 90% de los tumores humanos son consecuencia de factores ambientales.
• Existen grandes partidas presupuestarias dedicadas a la investigación de formas de diagnóstico y tratamientos pero solo el 1% se dedica al factor medioambiental.
La dificultad es grande para diferenciar los diferentes elementos de la contaminación ambiental.
De las incineradoras solo se conoce, hoy en día, el 20% de los elementos tóxicos que genera.
• La ingesta diaria tolerable de los contaminantes más peligrosos ha ido disminuyendo según se ha ido conociendo más sobre su toxicidad. Así por ejemplo, con el mercurio en 1970 el umbral de seguridad se encontraba en 10 mcg por kilo y día, en 1980 se bajó a 1, en el 2000 el máximo se colocó en 0,05.
En el 2002 ya no existía un umbral mínimo de seguridad para el mercurio.
De manera similar sucedió con las dioxinas: La OMC en 1992 sitúa el límite en 10 pcg/g/ día, en 1998 lo sitúa entre uno y cuatro, en el 2002 lo limita a uno. En el 2003 aparecen los estudios que determinan que no hay dosis mínima sino susceptibilidad individual a cualquier cantidad.
• Las regulaciones de emisiones de tóxicos y contaminantes se realizan, principalmente, en función de las capacidades técnicas de la industria.
• La manifestación cancerígena provocada por un tóxico necesita, en muchos casos, el paso de varios años; e incluso, por atravesar la placenta, pueden manifestar la patología en la siguiente generación.
• Las incineradoras modernas siguen produciendo tóxicos que son emitidos por los gases de la chimenea y acumulados en las cenizas y escorias. No son inocuas o inofensivas
• Los gases como NOx, monóxido y dióxido de carbono y los gases sulfurosos (todos ellos generados en la emisión gaseosa de la incineradora) producen un aumento de la mortalidad significativo, sobre todo entre los sectores de población más susceptibles, aunque estén incluso dentro de los límites tolerables de concentración.
• Las micro partículas generadas en la combustión de las basuras ligan múltiples elementos tóxicos que son capaces de atravesar todos los filtros de las 13 incineradoras e incluso los humanos, llegando hasta en núcleo celular y siendo capaces de producir mutagenicidad además de una mayor incidencia de mortalidad entre los niños menores de 5 años, los ancianos y en ciertas enfermedades crónicas.
• Los metales pesados generados por las incineradoras producen múltiples patologías y son mayormente acumulados como depósito en la tierra, en los alimentos y en el agua con lo se contamina la cadena alimentaría. De esta forma se van acumulando y sumando la potencialidad tóxica.
Entre estos metales destaca el mercurio que el organismo lo metaboliza a metilmercurio y es responsable de múltiples enfermedades
• Las dioxinas son los contaminantes más problemáticos a los que jamás se ha expuesto un sistema natural. Las dioxinas son productos de la combustión.
Provocan diversas enfermedades y alteraciones de la salud además del cáncer.
Son acumulativas y persistentes en el organismo.
Son muy volátiles y se pueden encontrar a varios kilómetros del foco de emisión.
Se acumulan fundamentalmente en los tejidos grasos y se introducen en la cadena alimentaría a través del depósito en suelo. La leche materna y la animal son reservorios principales
• El único valor de dioxinas aceptable para no existir riesgo es 0.
Existen grandes contradicciones entre los valores reconocidos de emisión en las incineradoras modernas (y en las antiguas) y los recogidos en muestras aleatorias de la chimenea y en la población cercana...
Las dioxinas son uno de los 12 elementos que en el Convenio de Estocolmo se
comprometen más de 50 países (entre ellos España) eliminar sus emisiones hasta el valor 0
• Las evidencias de patologías asociadas a incineradoras llevan un decalaje de 20 o 30 años (tiempo de latencia y acumulo hasta la aparición de enfermedades). Desde el año 95 hasta el 2004 siguen apareciendo trabajos que asocian incineradoras y patologías o riesgos. No es aceptable hablar de inocuidad de las incineradoras modernas, ya que siguen emitiendo los mismos tóxicos y muchos de ellos no tienen dosis mínima tolerable.

• Los niños son el sector poblacional más vulnerable por su relación dosis peso
y el tiempo de exposición al que van a estar expuestos.
• La incineración es una tecnología en retroceso en la mayor parte de los países avanzados.
• La concentración de dioxinas extraída de los Inventarios de Dioxinas Europeos, considerando la existencia de incineradoras que cumplen los niveles mínimos de emisión autorizados por la UE, en el mejor de los escenarios, supone la cantidad del 1% del total de países con grandes complejos industriales y químicos.
• Afirmar que “no existen riesgos adicionales significativos en la salud de la población cercana a una incineradora moderna” es un eslogan que carece de rigor y fundamento científico.
• Aunque la toma de decisiones de los riesgos individuales es personal, es deber de las autoridades sanitarias remarcar los daños ambientales provocados por decisiones políticas.
• Una de cada tres muertes infantiles, en Europa, se debe a factores a
Medioambientales.
• 40 millones de muertes, en el mundo, se podrían evitar con cambios en las
decisiones políticas

Desde la Coordinadora vemos necesario como ya han hecho otras regiones, apostar por mejorar la eficacia de la recogida selectiva, reducir los volúmenes y producir con el resto compost de calidad, que es hoy por hoy la alternativa con menor impacto ambiental y tecnológicamente mas desarrollada.

viernes, octubre 26, 2007

La Xunta de Galicia se propone reducir al mínimo la incineración

Noticia en El Progreso

La Xunta confirma una nueva planta de residuos en Lugo

El Plan de Residuos Sólidos Urbanos aspira a elevar el uso del compostaje en Galicia del actual 7 por ciento hasta el 54 por ciento y reducir paulatinamente la incineración, que actualmente acapara el 80 por ciento, hasta dejarla sólo para los rechazos. Así figura en el documento de inicio del plan presentado hoy por el titular de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, en la reunión del Consello, en la que el Gobierno autonómico se propuso promover un cambio de modelo a partir de una concienciación colectiva a favor del reciclaje.

En el plan se contemplan sendas plantas en Lugo y otra para la zona sur de Galicia se podría ubicar en Ourense, además de un centro de selección de envases ligeros en Ribadumia (Pontevedra) y una planta de compostaje en O Morrazo (Pontevedra).

No obstante, la creación y ubicación definitiva se establecerá en el proceso que ahora se inicia con la tramitación del plan, que concluirá con su aprobación definitiva en el propio Consello. En todo caso, el tratamiento se hará por compostaje o biometanización, ya que la incineración queda totalmente descartada y Sogama quedará con la única planta que la utilice.

El programa se basa en tres pilares, la implicación social para la recogida selectiva de los residuos en origen, el fomento de medidas encaminadas a lograr una organización territorial en materia de gestión y la creación de una red de infraestructuras eficiente.

jueves, octubre 18, 2007

Las tasas de incineración disparan los impuestos en Mallorca

El PP calcula que los palmesanos pagarán 50 euros más de impuestos

Afirman que la subida es insostenible y piden la congelación del IBI y la reducción de la incineración

[Noticia aparecida en el diario de Mallorca]

JOSEP CAPÓ. PALMA. El grupo municipal del Partido Popular en Cort calcula que los ciudadanos de Palma pagarán el próximo año una media de cincuenta euros más que en el presente ejercicio en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles, que se incrementará en un 6%, y por la tasa de incineración, cuyos recibos subirán el 26%, el mismo porcentaje aprobado por el Consell de Mallorca para la tonelada recogida de basura.

Para leer toda la noticia utilizar el link de arriba

martes, octubre 16, 2007

La basura de Son Reus invade fincas próximas a la incineradora

I. RIBELLES

PALMA.- La empresa y la administración encargada de la recogida y tratamiento de residuos es la que más desechos genera y esparce a su alrededor. Este terrible sarcasmo lo viven, a diario, los propietarios de las fincas y terrenos próximos a la planta de tratamiento de residuos de Son Reus adscrita al Consell de Mallorca y gestionada por la empresa Tirme.

Dos entidades que, en menos de 5 años, han duplicado el precio del recibo de la basura a los contribuyentes hasta superar ya los 120 euros y que, a diario, dejan que la basura inunde las fincas próximas a la polémica incineradora sin que los vecinos puedan hacer nada para evitarlo. Toda clase de desechos imaginables, y los que no se pueden ni pensar, se pueden encontrar por los caminos próximos a Son Reus convertidos en un interminable reguero de cochambre que los residentes de la zona deben sortear a diario cada vez que se acercan a alguna de sus propiedades.

A esta situación se ha venido a sumar los efectos del tornado que sacudió Mallorca el pasado 9 de octubre que ha esparcido aún más la basura por las fincas y terrenos cercanos a Son Reus.

Es por ello que, en estos momentos, abundan en el área los campos surrealistas con almendros aderezados con kilométricos rollos de papel higiénico, bolsas de plástico y restos de sábanas colgando de sus ramas: una estampa ejemplar de realismo social del estado actual de la agricultura balear.

Los vecinos hartos

Más allá aparece en cualquier rincón de los caminos que rodean la central térmica, un vertedero improvisado con toda clase de restos que parecen haberse quedado atrás en su camino inexorable a la incineradora de Son Reus para su paso posterior a la incineradora.

Desde hace 15 días la situación se ha agravado y la sensación de abandono es ya notoria en todos los terrenos afectados que almacenan cientos de kilos de basuras que el Consell de Mallorca o el concesionario de la gestión de la incineradora, Tirme, no han demostrado intención alguna de retirar.

Pese a las múltiples llamadas realizadas por los vecinos a la Conselleria de Medio Ambiente de la institución insular para que se remedie la situación, todo sigue igual casi dos semanas después del vendaval que arrastró parte de la basura a las fincas próximas al vertedero. La única esperanza para los afectados es que, en principio, el mayor basurero de Mallorca tiene previsto cerrar sus puertas en diciembre y dejará de recibir toneladas y toneladas de residuos a diario para transformarse, en teoría, en una colina ajardinada.

lunes, junio 04, 2007

Comunicado de la Coordinadora Ecoloxista sobre los últimos comentarios del director de COGERSA y el Director de Calidad Ambiental

El Gobierno Regional vuelve a la carga con la incineradora, que estuvo casualmente ausente en el debate electoral para no generar alarma a los ciudadanos que iban a votar. Por boca del Director General de Calidad Ambiental y el gerente de Cogersa vuelven a la carga, mintiendo públicamente porque dicen que no hay más solución que poner la incineradora para los residuos urbanos. Resulta preocupante que hagan estas declaraciones presentando unos actos del Día Mundial de Medio Ambiente, lo que da la idea del tipo de medio ambiente que quieren ellos, más contaminación para todos a cualquier precio.

El mismo Director Calidad Ambiental que consiente desde su departamento que seamos la comunidad de España que tenga la peor calidad del aire (fuente el Ministerio de Medio Ambiente), que seamos la comunidad con la mayor morbilidad ambiental (fuente Instituto Nacional de Estadística), que lideremos el ranking de emisiones de CO2 por habitante (fuentes del Eper).

Apoyado como no podía ser menos por el Gerente de Cogersa que alguna culpa tendrá en que presentemos una tasa ridícula de reciclaje el 9% (fuentes del Ministerio de Medio Ambiente).

Estos señores que se están gastando un montón de dinero publico en hacer unas jornadas de debate (por cierto todavía no han acabado) donde todos los que han venido hasta ahora se han manifestado en contra de su macroincineradora, para que las hacen entonces.

  • La incineración distribuye por el aire, el agua y la tierra las sustancias tóxicas presentes en los residuos. La utilización de la atmósfera como un vertedero comportará, en definitiva, la dispersión de contaminantes al medio ambiente y su llegada a través de la cadena trófica a los alimentos y al ser humano
  • Las Incineradoras de basuras suponen un riesgo, comprobado y evidente, para la salud de las personas que viven en el entorno más próximo. Los estudios médicos, con mayor rigor científico, sitúan el aumento de patologías asociadas a la incineración de basuras (gases y residuos), en distancias de hasta 10 Km., en ese radio vivimos 600.000 asturianos (Gijón, Llanera, Corvera, Aviles, Oviedo, Siero, etc.)
  • La incineración de la basura produce gases cargados de dioxinas, furanos y metales pesados, además residuos sólidos de alto contenido tóxico y otros desconocidos. Los metales pesados (mercurio, cadmio….), surgidos de la combustión, producen daño permanente en el Sistema Nervioso Central y patologías fetales.
  • Las dioxinas y furanos son elementos cancerígenos, es decir, responsables de la producción de cáncer en diversos órganos. Son sustancias muy estables, resistentes a la degradación y que tienden a bioacumularse en el ser humano. No hay niveles tóxicos mínimos inocuos de dioxinas y furanos para el ser humano.
  • Los gases producidos por la planta incineradora provocan un aumento de la patología asmática y enfermedad pulmonar, que se agravaría los problemas que ya tenemos miles de asturianos, que tenemos la desgracia de tener en la zona central unos niveles elevados de contaminación del aire.
  • Las incineradora además de muy toxicas también necesitan un vertedero especial paras las escorias y cenizas que representan en volumen mas del 30% de lo que entra, o se lo piensa llevar para algún sitio y no lo dicen.

Por todo ello vemos necesario como ya han hecho otras regiones, apostar por mejorar la eficacia de la recogida selectiva, reducir la producción de residuos innecesarios y producir con el resto energía y compost de calidad con metanizacion, que es hoy por hoy la alternativa con menor impacto ambiental y tecnológicamente más desarrollada, el resto que quede llevarlo al vertedero de Serin que como Cogersa cuando quiere reconoce se puede ampliar varios miles de metros mas , lo que significa mas de 40 años de vertedero central.

Incinerar fangs de depuradora en la indústria del ciment

Catalunya 2 de juny

Valoracions al document “Proposta d’informe de valoració del resultats de les proves mediambientals d’utilització de combustibles alternatius derivats de llots secs de depuradores d’aigües urbanes a forns de fabricació de clinquer” (Generalitat de Catalunya, Departament de Medi Ambient i Habitatge, Direcció General de Qualitat Ambiental)

Antecedents

Ecologistes en Acció s’ha oposat, des d’un principi, a les proves destinades a incinerar fangs de depuradora en la indústria del ciment. Per una banda, cremar fangs de depuradora suposa el malbaratament d’un recurs com són els fangs de depuradora, amb un elevat contingut en matèria orgànica i nutrients i altres compostos químics sovint contaminants, la finalitat natural dels quals hauria de ser el seu ús com a fertilitzant, prèviament compostats per minimitzar els riscos sanitaris derivats de la seva manipulació i la generació de males olors. Per altra banda, la concepció de les proves d’incineració de fangs comentades al document publicat, tal com s’han plantejat, suposen, segons el nostre punt de vista, un enfocament totalment esbiaixat de les mesures que necessita una gestió sostenible i moderna dels fangs de depuradora.

Anàlisi del document

El document està estructurat en dos grans apartats, en primer lloc, la determinació de les emissions associades a la substitució del coc per fangs de depuradora i, en segon lloc, l’anàlisi de les emissions de CO2 associades a la substitució i la seva comparativa amb el cas d’utilització íntegra de coc de petroli.

Respecte la primera part, el document conclou que la substitució parcial de coc per part de fangs no suposa un increment notable de l’emissió dels contaminants atmosfèrics més habituals, tot i que en alguns casos s’observa un cert increment. En qualsevol cas, pensem que el coc de petroli és un dels combustibles més contaminants que existeixen, de forma que la comparativa amb un residu teòricament més net com els fangs de depuradora és, en qualsevol cas, molt discutible. Sens dubte, la conclusió de l’estudi seria que el coc de petroli hauria de ser eliminat com a combustible industrial. Per últim, assenyalar que el nivell de dispersió de les dades d’emissió obtingudes per a diferents contaminants és molt elevat, cosa que posa en dubte que es puguin treure conclusions estadísticament vàlides. Com s’expliquen els canvis tan bruscos que hi ha en les emissions mensuals per a diferents contaminants, un cop feta la substitució per fangs de depuradora? Aquests canvis, que en alguns casos suposen duplicar o reduir a la meitat les emissions totals, denoten una variància que no permet cap comparació que superi un test de significança estadística (veure, per exemple, les corbes presentades a les pàgines 10-13 a partir de l’inici de les proves amb llots).

La segona part encara presenta més mancances des del punt de vista científic. En aquesta part es fa una anàlisi de les emissions de CO2 associades a les diferents operacions implicades en l’obtenció dels diferents combustibles. Es tracta clarament d’una anàlisi totalment esbiaixada per donar uns resultats que justifiquin la incineració dels fangs per sobre de qualsevol alternativa. Alguns detalls que demostren aquesta visió parcial són:

  • La situació particular que es considera per a l’obtenció del coc, procedent de Mèxic, el transport marítim, etc. És que en la producció de ciment no es pot utilitzar un combustible més net o, si més no, més proper?
  • El fet gravíssim de considerar que el fang assecat ja s’obté així. Aquesta visió parcial està destinada a decantar favorablement el fet de cremar els fangs. Sembla que l’informe oblidi que assecar fangs és una operació molt costosa, tant tecnològicament com ambiental, ja que implica un elevadíssim consum d’energia que ningú s’ha entretingut en calcular:
1 tona de fangs tal com s’obté, suposant un 20% de matèria seca, significa 800 kg d’aigua. Segons l’informe el contingut en humitat del fang assecat és de l’ordre del 5%, la qual cosa suposa que per obtenir el fang assecat s’evaporen uns 750 kg d’aigua. Considerant només el calor latent de l’aigua, això significa que caldran 2260 kJ/kg · 750 kg = 1695000 kJ/tona de fangs. Suposant que s’utilitzi gas natural per a l’evaporació de l’aigua i considerant també que el calor de combustió del metà és de 213 kcal/mol i que l’eficiència de transmissió del calor és del 50%, això significa que calen uns 60 kg de metà per tona de fangs humits que es vulguin assecar, cosa que suposa l’emissió d’aproximadament 170 kg de CO2 per tona de fangs humits. Donat que 1 tona de fang assecat prové d’aproximadament 5 tones de fang humit, això significa que obtenir 1 tona de fang sec (la base de càlcul utilitzada a l’estudi) implica emetre a l’atmosfera uns 850 kg de CO2/tona de fang sec.

En qualsevol cas, considerem que aquest darrer aspecte és tan significatiu respecte la resta de quantitats calculades en les diferents operacions de gestió que invalida qualsevol altre aspecte de l’anàlisi d’emissions de CO2 presentada.

Conclusions

Per aquests motius, ens manifestem clarament en contra de l’ús de fangs de depuradora com a combustibles per a la fabricació del ciment i proposem les següents alternatives:

  • L’eliminació de la via d’incineració per als fangs de depuradora, ja sigui en la indústria del ciment o qualsevol altre instal·lació.
  • La realització d’una anàlisi completa dels impactes ambientals que suposen les instal·lacions d’assecatge tèrmic com a via de gestió dels fangs a les depuradores, i la seva comparativa amb altres tecnologies.
  • La substitució total o parcial del coc de petroli en la indústria del ciment per altres combustibles més nets.
  • En qualsevol cas, la redacció urgent d’un Pla de Gestió dels fangs de depuradora de Catalunya, on es prioritzin les polítiques de descontaminació en origen dels fangs de depuradora i on els principis de valorització material en forma d’adob estiguin jeràrquicament per sobre de la “valorització energètica” com s’està fent amb altres residus orgànics.
  • Finalment ens preguntem si és licit afavorir empreses privades, en aquest cas cimenteres donant un combustible assecat prèviament per empreses de titularitat pública.

viernes, junio 01, 2007

Cada español genera 11 kilos de basura más al mes que hace 10 años

Es hora de demandar a la administración una política de reducción de residuos y no limitarse a una lucha por la gestión de los que tenemos. Los tipos de embalajes, los envases retornables, el tipo de embases en los que vienen los alimentos, el pago por el uso de bolsas de plástico en los supermercados......

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Leído en el diario 20Minutos.

  • Cada español produce 1,4 kilos de basura al día.
  • El 33% de esa basura son envases.
  • Es "uno de los problemas ambientales más acuciantes" según el Consejo Económico y Social.
En España, el volumen de basura urbana crece constantemente desde 2000 y cada habitante produce 11 kilos más de residuos que hace 10 años, "uno de los problemas ambientales más acuciantes" del país, según destaca en su Memoria Anual del Consejo Económico y Social (CES) .

En su Memoria, que se presenta este viernes, el CES subraya que a pesar de las iniciativas que se llevan a cabo desde 2000 por parte de las administraciones públicas, el aumento de producción de basura ha sido constante, superándose en 2004 los 1,4 kilos por habitante y día frente a los 1,03 de 1994.

En 2004 en España se produjo 1,4 kilos de basura por habitante y día

De ellos, el 33% eran residuos de envases, cuya tasa de reciclado fue en 2004 del 47% (63% del papel y 20% de los plásticos).

Desde la Administración española, dice el CES, se detecta "un posicionamiento cada vez más proactivo" hacia una eficaz protección del medio ambiente, con medidas como el Plan Nacional de Contratación Pública Verde, el Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética, o el Código Técnico de la Edificación.

viernes, mayo 18, 2007

UGT se opoene al incineración en Ceuta

http://www.elpueblodeceuta.es/200705181201.html

¿Y en Asturies? ¿Van de la mano del PSOE? O tal vez los sistemas de reutilización y reciclaje que recomienda para Ceuta no son buenos para aquí.

jueves, marzo 29, 2007

Zabalgarbi busca las basuras de Bilbo

En esta noticia se ve claramente cómo el destino de una incineradora no es ayudar a reducir los residuos, el reciclaje o la reutilización. Es quemar cuanto más mejor, incluso imponiendo esta solución a Ayuntamientos que apoyan otros tipo de soluciones. Que no nos engañen. LINK

El texto de la noticia en el diario GARA

La Diputación vizcaina insiste en su apuesta por la apertura de la segunda línea en la planta incineradora de Zabalgarbi pero necesita de las basuras de Bilbo, que por el momento desecha tal opción. La institución foral «amenaza" al Ayuntamiento con una directiva europea sobre vertederos y el Consistorio asegura que Artigas «tiene mucha vida útil".

El debate sobre la puesta en marcha de la segunda línea de incineración en la planta de Zabalgarbi ya está abierto después de que el diputado foral de Medio Ambiente, el jeltzale Josu Madariaga, afirmase en Juntas Generales que está prevista para el año 2011 ó 2012, «independientemente de la decisión que tome Bilbao». La incineradora quemó el año pasado 217.739 toneladas de basuras, frente a las 181.610 de 2005, pasando del 27,2% de los residuos sólidos urbanos de Bizkaia al 32,3%.

El Consistorio bilbaino tiene que decidir antes de 2009 qué hace con sus basuras, según Madariaga, aunque la delegada de Urbanismo y Medio Ambiente, la edil de Ezker Batua Julia Madrazo, insiste en que el Ayuntamiento «sigue manteniendo su apuesta por las tres R y así la fracción de rechazo, la que va al vertedero, sea la mínima».

El Botxo, según Gaiker, produjo, por ejemplo, 143.000 toneladas de residuos en 2005, de los cuales 115.000 toneladas van a parar a las instalaciones municipales de Artigas. La primera línea de Zabalgarbi tiene previsto destruir 230.000 toneladas de basuras domésticas y la segunda otras 100.000, que las podría aportar la capital vizcaina; sin ella abría que «importar» residuos de otros territorios limítrofes.

En 2009 entra en vigor una directiva europea que endurece la gestión de los vertederos y, en opinión del responsable foral, el Ayuntamiento tendrá «que hacer una fuerte inversión». Madariaga afirmó que «Bilbao tendrá que tomar sus determinaciones, ir a incineración o dar un tratamiento más progresista, a través de una separación mecánico-biológica previa, y tendrá que negociar con los operadores de los sistemas de tratamiento que existan en ese momento en el territorio».

Las dos hipótesis, según Madariaga, a afrontar por el Ayuntamiento son enviar sus basuras a Zabalgarbi o a una planta de tratamiento mecánico-biológico -que separa el material aprovechable y los componentes orgánicos- que prevé construir la Diputación en Arraitz para 2009. El proyecto está en fase de redacción, tal y como explicó el responsable foral de Medio Ambiente.

El análisis de Julia Madrazo es bien distinto, al partir de la premisa de que el Consistorio bilbaino está adaptando convenientemente el vertedero de Artigas y éste no se colmatará, como algunos aventuran, para 2011. Incide en que en los cuatro años de pacto de gobierno con PNV y EA en el Ayuntamiento no se ha abordado la posibilidad de enviar las basuras a Zabalgarbi. Las relaciones con la Diputación -apunta- también han sido «respetuosas».

«La postura ha sido homogénea», aclara Madrazo, quien niega «fricciones» con los jeltzales en esta materia e incide en que su área ha trabajado «codo con codo con Obras y Servicios», gestionado por uno de los hombres claves en el equipo de Iñaki Azkuna, el concejal José Luis Sabas, de quien depende la gestión de los residuos sólidos urbanos y su tratamiento. Es más, explica que han trabajado en la construcción de la planta de lixiviados y lo hacen en el ámbito del compostaje para tratar de verter menos residuos. De esta manera, también se ampliará el tiempo para depositar basuras en Artigas. Esta política, «la de la reducción, reutilización y reciclaje, es incompatible con la incineradora, que necesita mucha basura para quemar y generar energía», declara la teniente alcalde.

Getxo, objeto de deseo

Mientras Bilbo continúa vertiendo sus basuras en Artigas, a poca distancia, a la planta de Zabalgarbi, llegan desde febrero las de Getxo. El tercer municipio más poblado de Bizkaia genera anualmente 28.000 toneladas de residuos, que antes iban a parar al vertedero foral de Jata. Fruto del convenio suscrito entre su Consistorio y la Diputación en 2006, las basuras son incineradas, aunque Ezker Batua, que gobierna con PNV y EA, viene denunciando que se ha incumplido el acuerdo y ha anunciado que estudia recurrir la decisión y amenaza con romper el pacto de gobierno con los jeltzales, algo que no hizo tras las discrepancias acerca del cuestionado proyecto de construcción de 8.000 viviendas en el barrio de Andra Mari.

«El Ayuntamiento no ha dado ningún permiso para llevar las basuras a Zabalgarbi y la Diputación no tiene ningún documento con esa conformidad», afirma el concejal de Urbanismo, Iñaki Urkiza.

El alcalde getxoztarra, Iñaki Zarraoa defiende quemar los residuos mientras Josu Madariaga explica que Zabalgarbi «quería más basuras y el Ayuntamiento ha estado de acuerdo». Getxo Bizia subraya que EB «ha de reconocer de una vez por todas que, en estos cuatro años en los que ha estado en el gobierno municipal de Getxo, no ha cambiado en nada la política de gestión de los residuos sólidos urbanos que el Ayuntamiento ha tenido durante la última década».

«En Getxo, la tasa trimestral por vivienda de recogida de basura estaba en 2003 en 12 euros, y tras las subidas del 30% de 2004 y del 86% de 2006, PNV, EA y EB la han fijado para 2007 en 32 euros. Ezker Batua -remarca la plataforma independentista- ha apoyado y justificado estas subidas, aunque sabe perfectamente que están dirigidas a financiar la incineración». En contra de estas subidas de la tasa se presentaron en el Ayuntamiento cientos de alegaciones y 10.000 firmas, que no fueron atendidas por el tripartito.

A raíz de la activación del debate sobre la segunda línea de Zabalgarbi, Ekologistak Martxan ha reiterado su oposición a la incineración, al considerar que «no soluciona el problema». El colectivo cree que incinerar las basuras «constituye un despilfarro económico sin parangón», no sólo por la quema de materiales que se podrían reciclar sino también por las paradas y averías de la incineradora vizcaina.

Zabalgarbi permaneció inactiva más de dos meses y medio en 2006 por este motivo, aunque el diputado de Medio Ambiente lo limitó a 33 días «debido a una parada técnica de un mes que estaba prevista realizar de forma anual en el protocolo».

El percance más destacable fue la rotura completa de la turbina de vapor, el corazón de la incineradora, encargado de producir electricidad a partir del vapor producido por el calor del horno donde se queman las basuras. Josu Madariaga restó importancia al hecho, al manifestar que se generó la mitad de la energía «de lo normal», aunque continuó destruyendo los residuos a una media de 700 toneladas diarias.

La turbina, con una potencia media de 56,5 megavatios, fue fabricada en Florencia por Nuovo Pignone, de General Electric. La planta dispone de otra turbina de gas, similar a la de un Jumbo 747, fabricada por el mismo grupo empresarial en Houston.

Los ecologistas consideran que la segunda línea de Zabalgarbi es «un despropósito económico y medioambiental», por lo que apuestan decididamente por el compostaje. «Es hora de aprovechar los recursos contenidos en la basura, en especial la materia orgánica, que supone el 36,71% en peso de los residuos domésticos urbanos», argumentan. La construcción de la segunda línea, según las previsiones iniciales, costaría 132 millones de euros y tres años de obras. La primera supuso un desembolso de 154 millones.

En su apuesta por el compostaje, recuerdan que el principal handicap al que se ha enfrentado ha sido siempre la calidad de los residuos de partida. «Si la materia orgánica está limpia de vidrio, metales y plásticos, el compost obtenido será de buena calidad y podrá utilizarse para su propósito original. De lo contrario, será un fracaso».

Ekologistak Martxan valora que la recogida selectiva funciona, aunque la implantación del contenedor amarillo, el destinado a los envases, «ha supuesto que, indirectamente, la ciudadanía perciba que la única fracción valiosa de la basura restante son los envases rígidos». De esta forma, aseguran que se aboca a la incineración a casi el 32,37% de las basuras domésticas.

Asimismo, critican que en la planta de recuperación de envases de Zornotza únicamente se seleccionan los envases que tienen un valor económico de mercado, «no confundir con su valor real», como las latas de aluminio, los recipientes de plástico rígido o las cajas de tetrabrick. El resto de la fracción, remarcan los ecologistas, se destina igualmente a la incineración.

Implantación del contenedor verde

Desde el movimiento ecologista consideran que la implantación de un contenedor verde para la exclusiva recogida de materia orgánica «es la piedra angular» de cualquier política avanzada en materia de gestión de residuos. «Es hora de que Bizkaia se equipare de verdad a los países avanzados», subrayan. Y el camino es incorporar la materia orgánica al circuito de la recogida selectiva, «y el contenedor amarillo no puede ser la excusa de impida su puesta en marcha».

En caso de que no se logre tal objetivo, Ekologistak Martxan aventura que «nos veremos obligados a solicitar de la ciudadanía el boicot pasivo a dicho contenedor amarillo, pidiendo que se introduzcan en este contenedor todos aquellos residuos que no sean de naturaleza orgánica, como forma de protesta y rebelión cívica para reivindicar el verdadero valor de la materia orgánica, el que siempre se le ha negado».

«El cambio en la filosofía de recogida selectiva no será sencillo de introducir entre la ciudadania -confiesan los ecologistas-, pero la experiencia demuestra que, con la adecuada formación e información, en un plazo de tiempo relativamente corto, unos cinco años, otras propuestas de recogida selectiva mucho menos intuitivas, por ejemplo la recogida por barrios de los residuos peligrosos del hogar, han calado en la sociedad vizcaina y han propiciado un cambio paulatino en los hábitos personales». Por su parte, Madariaga dijo hace unas semanas ante las Juntas Generales que el esfuerzo de los vizcainos para reciclar está «al límite», partiendo de que estima de que sólo se puede recuperar el 40% de los residuos sólidos urbanos.

Agustín GOIKOETXEA

domingo, marzo 04, 2007

Ciudades del Estado en lucha contra la incineración de residuos

Miles de personas se manifiestan en San Sebastián contra planta incineradora

Miles de personas se manifestaron hoy en San Sebastián en respuesta al llamamiento realizado por la coordinadora de plataformas contra la incineración de Guipúzcoa para rechazar la instalación de una planta de quema de basuras y reclamar un referéndum sobre esta cuestión en la provincia.

http://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/miles_san_sebastian_1431754.htm

Ceuta: No ganamos para disgustos

El nuevo PRNU contempla la construcción de una incineradora en Ceuta, con capacidad para quemar más del 90 % de los residuos que generamos, contraviniendo los principios básicos de la gestión de residuos que propone el Parlamento Europeo en la Directiva Marco de Residuos

http://www.elfaroceutamelilla.com/noticia.asp?ref=23605

sábado, febrero 24, 2007

Incineración de residuos y salud: evidencia científica de los graves riesgos de la quema de las basuras

El autor describe la situación en Francia, país que cuenta con más de 150 incineradoras de residuos municipales –frente a las 12 existentes en España–. Para nuestra desgracia, la mayor parte de los problemas se pueden extrapolar de forma directa a nuestra situación.

Autor: Pierre-Emmanuel Neurohr
El Ecologista
a través de http://noalaincineracion.org

Antes de empezar, conviene aclarar que las informaciones contenidas en este artículo se basan en referencias científicas cuya fuente se indica al final. Por el contrario, cuando los empresarios de la industria de la incineración afirman que “las incineradoras nunca han matado a nadie”, no pueden aportar ningún estudio epidemiológico que avale semejante afirmación y suelen apoyarse en estudios financiados… por la industria incineradora [2] .

La desinformación comienza por el lenguaje. En un avance semántico innegable, el sector de la incineración ha modernizado su lenguaje y las incineradoras de residuos se llaman ahora unidades de valorización energética. Aunque este nuevo vocabulario no cambia nada la situación de las personas expuestas a contaminantes cancerígenos. Igualmente, cuando se dice que las incineradoras eliminan los residuos, desde un punto de vista científico es como afirmar que existen los Reyes Magos. En realidad, los contaminantes que salen de estas instalaciones se llaman metales pesados: plomo, cadmio, mercurio… Y desde un punto de vista químico, el fuego no puede destruirlos. Y es ahí donde empiezan las complicaciones para la salud. Si el fuego no puede eliminar los residuos que entran en el horno, entonces ¿a dónde van a parar? La respuesta es sencilla: los residuos vuelven a salir y por si fuera poco, algunos se combinan para crear nuevos contaminantes, todavía más perniciosos.

Cinco vertederos por incineradora

Se nos cuenta que una incineradora evita la existencia de vertederos, cuando en realidad necesita cinco. Una instalación que trate 200.000 toneladas anuales de basura produce 6.000 toneladas de residuos altamente tóxicos llamados cenizas volantes, que deben almacenarse en depósitos especiales. También produce 60.000 toneladas de escoria. Dependiendo de su contenido en sustancias contaminantes, parte de esta escoria va a los vertederos de residuos municipales.

Otra parte, considerada oficialmente como inocua, se utiliza para hacer carreteras o se vierte en los taludes pero “a una distancia mínima de 30 metros de cualquier cauce de agua”. Cuando se sabe que, además, estas cenizas contienen altas dosis de dioxinas, un contaminante cuya toxicidad para el ser humano se cuenta en millonésimas de millonésimas de gramo, nos acordamos de George Orwell, que en su novela “1984” describe una sociedad fascista en la que la propaganda consiste, entre otras cosas, en invertir el sentido de las palabras. Así, para motivar a la carne de cañón, la frase es “la guerra es la paz”, y para controlar la natalidad, el Gran Hermano decreta que “el amor es odio”. En este principio de siglo XXI, el Ministerio de la Ecología [3] nos prepara un mundo maravilloso en el que se esparcen en la naturaleza contaminantes ultratóxicos, y lo llama valorización.

El que la industria de la incineración produzca más de 3 millones de toneladas de escorias anuales y que el vertido de residuos domésticos cueste más de 50 € la tonelada podría explicar, quién sabe, esta sinrazón… Pero lo que es seguro es que esta contaminación proporciona pingües ganancias a empresas como Suez, Vérolia, Bouygues y EDF, dueñas de las mayores incineradoras de Francia. Otro de los vertederos utilizados por ellos es la naturaleza, puesto que los contaminantes emitidos a la atmósfera tarde o temprano caen al suelo. De este modo, y con toda impunidad, una incineradora puede verter dioxinas y metales pesados en un prado sin que la acusen de vertidos ilegales.

También conviene saber que aunque los contaminantes que salen de las chimeneas se dispersan sobre amplias superficies, el fenómeno de la bioacumulación se encarga de concentrarlos. Así, una molécula de dioxina depositada en la hierba es absorbida por una vaca y acaba en nuestra bandeja de quesos, por ejemplo. Por lo tanto, podemos decir que la industria incineradora utiliza la grasa humana para almacenar sus residuos cancerígenos, transformándonos lentamente en un vertedero con patas. Sin embargo, estos empresarios no dudarán en tratarnos de malos ciudadanos si no aprobamos con entusiasmo la solución que han elegido.

Y eso a pesar de que saben perfectamente lo que hacen, pues se entretienen regularmente en realizar medidas de los humos que emiten. De modo absolutamente oficial, se encuentran en estas emisiones unas sustancias que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado como cancerígenas para el ser humano, como las citadas dioxinas y los metales pesados.

Temores fundados

En buena lógica, podría temerse que la dispersión de sustancias cancerígenas provocara cáncer en los vecinos, y la ciencia confirma este temor. Un estudio epidemiológico realizado por la Facultad de Medicina de Besaçon sobre la incineradora de la ciudad concluye que “el riesgo de desarrollar un linfoma maligno no Hodgkiniano es 2,3 veces superior para los individuos que residen en la zona más expuesta a la caída de dioxinas que para los individuos que residen en la zona menos expuesta” [4] . Otros estudios confirman estos resultados [5] . Pero aun cuando vivamos lejos de cualquier incineradora, nuestra salud está en peligro porque toda la población está contaminada en un 90% a través de los alimentos. El Ministerio de la Ecología calcula que entre 1.800 y 5.200 personas mueren en Francia cada año por cánceres provocados por dioxinas [6] , y una de las principales fuentes de emisión de dioxinas son las incineradoras.

Pero las incineradoras no sólo matan provocando cáncer. Los estudios oficiales demuestran que también dispersan a su alrededor sustancias teratógenas (que provocan malformaciones congénitas). La ciencia vuelve a confirmar los temores: un estudio del Instituto Nacional de Salud e Investigaciones Médicas sobre las 70 incineradoras de la región Rhône-Alpes concluye que “globalmente, se observan riesgos significativos para la población para dos tipos de malformaciones: anomalías cromosómicas y otras malformaciones mayores” y “en el conjunto de malformaciones congénitas […] se observa una diferencia de incidencia muy significativa, con un riesgo mayor en la población expuesta después de la puesta en marcha de la incineradora”. El estudio también destaca en las proximidades de las incineradoras un “riesgo elevado y significativo […] de cavidad oral, displasia renal, megacolon tóxico y anomalías urinarias” [7] . Más estudios confirman estos resultados [8] .

Estos informes contrastados excluyen el azar como explicación racional y constituyen lo que se da en llamar evidencia científica. No obstante, la Agencia del Medio Ambiente y el Control de la Energía (Ademe) estima que “no puede establecerse de modo categórico una relación causa-efecto” y que “el estilo de vida” podría explicar la concentración de niños con malformaciones alrededor de las incineradoras. Por eso más de 150 incineradoras siguen envenenando a las mujeres embarazadas, haciendo penetrar en su cuerpo sustancias teratógenas que llegan al feto.

Consciente del problema, la industria incineradora, que nunca ha destacado precisamente por su sutileza, bate su propio récord olímpico de la mentira y pretende que la solución del futuro es… ¡construir incineradoras más nuevas!

Toneladas de mercurio en el aire

La codicia puede más que cualquier estudio científico. Primero se presentaron las instalaciones construidas en los años 90 como “nuevas” y “sin riesgo”. Hoy en día, los mismos individuos nos dirigen el mismo discurso. Sus hornos siguen utilizando las parrillas, como en el siglo XIX, pero se atienen a nuevas normas de emisión. Por ejemplo, el mercurio se limita a 0,05 miligramos por metro cúbico. Qué poco, ¿verdad? El único problema es que quemar una tonelada de basura produce 6.000 m3 de humos, o sea que una instalación que queme 200.000 toneladas anuales emitirá más de 20.000 millones de m3 de gases en sus 20 años de vida útil mínima. Esta acumulación supone que será más de una tonelada de mercurio lo que se enviará al aire que respiramos. Pero es que este metal pesado es tóxico para la reproducción a muy pequeñas dosis.

Otro ejemplo: la incineradora de St-Ouen, en la región parisina, se presenta regularmente como conforme a las nuevas normas. Sin embargo, sus cifras oficiales de contaminación anual para dioxinas la revelan como una de las más sucias de Francia [9] La explicación es sencilla: es más grande que las antiguas, quema más residuos y expulsa más dioxinas.

En salud pública, la exposición crónica a un contaminante bioacumulable provoca enfermedades como el cáncer. Un niño que nace y vive en las proximidades de una incineradora durante sus primeros diez o quince años de vida se verá sometido a una dosis peligrosa. Sobre todo teniendo en cuenta que las nuevas normas sólo contemplan 20 contaminantes cuando una incineradora escupe millares de sustancias nocivas [10] . Por ejemplo, no se tienen en cuenta los PCB, de los que la OMS estima que una vez que entran en los alimentos multiplican por tres las cifras que se dan para las dioxinas [11] .

Para completar la broma hay que saber que la inspección por sorpresa no se aplica a las dioxinas: las instalaciones saben de antemano cuándo serán controladas. Mientras, la ministra de la Ecología afirma que una incineradora “moderna” puede ser “altamente ecológica” [12] .

Lo más asombroso reside en la ceguera de los responsables políticos, que siguen sin comprender que acabarán yendo a juicio por envenenamiento con consecuencia de enfermedad mortal o malformación congénita. Porque es evidente que la cuestión no es saber si el juicio por dioxinas tendrá lugar, sino cuándo. El CNIID se ocupa de ello.

Solamente después de que el Estado ponga en marcha una verdadera política de reducción en origen se podrá pedir con fundamento a los ciudadanos que acepten un sistema de tratamiento para la fracción resto al lado de su casa. Podrá ser reciclaje o compostaje en lugar de la incineración, de la que la propia Ademe dice que “genera escaso empleo”.

Mientras tanto, ninguna ley nos obliga a servir de cobayas a la industria de la incineración, sobre todo ahora que ya sabemos el resultado del experimento químico que nos aguarda.

La incineración de residuos:

  • disemina las sustancias nocivas, envenenando el medio ambiente, nuestros cuerpos y los alimentos,
  • produce cenizas tóxicas,
  • destruye gran cantidad de recursos que podrían aprovecharse,
  • atenta contra el reciclaje y la prevención de la generación de residuos,
  • drena el dinero de la economía local para pagar una tecnología costosa,
  • genera muchos menos puestos de trabajo que los programas de gestión ecológica de los residuos.
Cementeras: peor que las incineradoras

España es el país que más cemento consume per cápita del mundo. Según el Ministerio de Medio Ambiente, en el territorio español existen 12 incineradoras de residuos municipales, pero no dice que hay 39 cementeras que en mayor o menor medida utilizan como combustible distintos residuos como aceites, neumáticos o blending, un carburante obtenido a partir de los residuos. Al convertirse los cementeros en gestores de residuos entran en competencia desleal con alternativas de gestión más sostenibles ambientalmente y por tanto, más caras, basadas en la reducción, la reutilización, la recuperación y el reciclaje. Además, las fábricas de cemento no deben someterse a unas normas tan estrictas como las que rigen las emisiones de las incineradoras, por lo que son más contaminantes.

Hay alternativas

- La incineración de residuos está prohibida en el Condado de Alameda, una de las regiones más importantes de California, cuyo desarrollo tecnológico no puede considerarse atrasado precisamente.

- El grupo francés del sector alimentario Bonduelle declara que para su suministro de verduras “están prohibidas las zonas de cultivo bajo influencia de actividades contaminantes”. El primero de estos puntos negros, según Bonduelle, son las incineradoras [13] .

- En 2001, Irlanda consumía 1.000 millones de bolsas de plástico anuales. En 2002, el ministerio de Medio Ambiente introdujo un impuesto de 0,15 € por bolsa y el consumo se redujo de golpe en un 90%.

- En 1989, el estado de Massachussets (EE UU) dictó una ley que exigía que la industria evaluara su potencial de reducción de residuos en origen. En diez años Massachussets consiguió reducir a la mitad su producción de residuos tóxicos al tiempo que las empresas recortaban significativamente sus gastos de tratamiento de residuos.

- Ni siquiera los residuos hospitalarios necesitan ser incinerados. El hospital de Roubaix, uno de los más grandes de Francia, trata sus residuos en autoclave (vapor de agua y presión) para desinfectarlos.

Notas y referencias

[1] Este artículo se publicó en el boletín del CNIID (Centre National d’Information Indépendante sur les Déchets/Centro Nacional de Información Independiente sobre los Residuos) en enero de 2004. www.cniid.org

[2] El estudio Incineración de residuos y salud pública, de la Sociedad Francesa de Salud Pública, 1999, se financió en parte con fondos de la Federación Nacional de Actividades de Residuos y de Medio Ambiente.

[3] Equivalente al Ministerio de Medio Ambiente español

[4] Viel et al. Emissions de dioxines par l’usine d’incinération d’ordures ménagères de Besançon et risque de lymphome malin non-hodgkinien. Epidemiology, 2003, p.2

[5] E. Knox. Cancers chez l’enfant, lieux de naissance, incinérateurs et décharges, International Journal of Epidemiology, junio 2000.

[6] Comité de prévention et de précaution. Recommandation dioxines , 1998, p.10

[7] Risques de malformations congénitales autour des incinérateurs d’ordures ménagères, Inserm, 2002, p. 1 y 39.

[8] T. Dammer. Grossesses autour d’incinérateurs et de crématoires aboutissant à des enfants malformés, Journal of Epidemiology and Community Health, 2003.

[9] En 2005 estuvo varias semanas emitiendo cantidades de contaminantes miles de veces superiores a las permitidas, N. de la T. Ver www.environnement.gouv.fr

[10] K. Jay, L.Steiglitz. Identificación y cuantificación de los compuestos orgánicos volátiles en las emisiones de las incineradoras de residuos, Chemosphere, 1995.

[11] OMS: Evaluación de los riesgos de las dioxinas para la salud: nueva dosis diaria admisible, 1998, p.24

[12] Roselyne Bachelot, Agen, septiembre de 2002

[13] Contrato de suministro, Bonduelle, noviembre 2000, p.2.

martes, febrero 20, 2007

La UE pone trabas a la incineradora de Cogersa

El Parlamento europeo prepara una directiva en la que se reclama una disminución de los residuos incinerados por tratarse de una de las principales fuentes de contaminación.

Noticia completa en La Nueva España

martes, enero 16, 2007

Varios miles de personas protestan en Usurbil contra la incineradora

Noticia aparecida en el diario EL PAIS.

EL PAÍS - San Sebastián -

Varios miles de personas participaron ayer en la manifestación que diversos colectivos ecologistas organizaron en Usurbil para protestar contra la ubicación de una planta incineradora en la parcela de Arzabaleta, en los Altos de Zubieta, dentro del término municipal de San Sebastián, aunque más cerca del casco urbano de Usurbil y Lasarte-Oria. Este emplazamiento es el que barajan ahora tanto el consistorio donostiarra como las mancomunidades de basuras y la Diputación.

La marcha estuvo precedida por una pancarta con el lema en euskera Incineradora no, ni aquí ni en ningún sitio. No asistió el alcalde de la localidad, Luis Mari Ormaetxea, de EA, partido que apoya la incineración como solución final para la eliminación de los residuos. La manifestación, que fue animada por grupos de música y precedida por tractores y personas a caballo, fue apoyada por todos los partidos del Ayuntamiento de Lasarte-Oria, así como por el colectivo de médicos del Bidasoa y el sindicato ELA, entre otros.

Al término de la marcha, uno de los organizadores se dirigió a los asistentes desde un escenario del que colgaba una pancarta con la frase Once razones para decir sí a las alternativas.